INTRODUCCION

El exagerado crecimiento demográfico, está agotando aceleradamente los recursos naturales del planeta y saturando la capacidad de infraestructura, además de generar mayor contaminación, en la medida en que el hombre mantiene un constante crecimiento industrial para satisfacer sus necesidades. Este crecimiento industrial trae consigo: (desechos tóxicos de tipo doméstico, el efecto invernadero, las lluvias ácidas y contaminación de los ríos, lagos y mares), todos los cuales venían siendo los principales problemas de contaminación para la humanidad. Pero hasta hace poco, no se conocía a ciencia cierta sobre la gravedad que hoy reviste, la destrucción de la capa de ozono; cuyo agujero a alcanzado una extensión mucho mayor que el doble de la extensión territorial de los Estados Unidos, y sabiendo que la capa de ozono es la que nos protege de las mortíferas radiaciones ultravioleta proveniente del sol. Hoy por hoy esto se ha convertido en un dolor de cabeza que enfrenta la humanidad.

DISMINUCION DE LA CAPA DE OZONO

El análisis de la disminución de la capa de ozono, viene a representar un problema en el ámbito mundial, y nacional ya que la capa de ozono protege a la tierra de los efectos nocivos de la radiación solar, sigue en peligro ya que se utilizan comercialmente muchas sustancias que la dañan. Los estudios científicos desarrollados en los últimos años han demostrado que productos fabricados por la industria química son responsables de la destrucción progresiva de esta capa de ozono sobre la Antártida. Al igual que científicos australianos, el deterioro de la capa de ozono puede, ser motivado por periodo de incidencia en la atmósfera durante el invierno aural. Científicos venezolanos afirman que existe una relación entre temperatura, humedad, y el dióxido de carbono. En Venezuela el uso de clorofluorcarbonos es legal y permitido, mientras que en las llamadas naciones desarrolladas su utilización está penada por la ley. «El libertinaje con que se vende en Venezuela y en otras naciones en vía de desarrollo sigue perjudicando la capa de ozono, agrandando los dos agujeros existentes en la estratosfera.

LA CAPA DE OZONO SE RECUPERA

El ozono estratosférico recuperará hacia 2050 los niveles que tenía en los años ochenta del siglo XX, gracias a los esfuerzos internacionales de conservación. Así lo señala el informe «Evaluación científica del agotamiento de la capa de ozono 2010», de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), en el que han participado más de 300 científicos. La disminución de este filtro gaseoso, presente en la estratosfera a unos 25 kilómetros de altura, acarrea un mayor paso de la radiación ultravioleta solar, cuyas consecuencias para el medio ambiente y la salud son muy negativas. Al combatir este problema, señala el informe, se ha evitado la emisión anual de 80 gigatoneladas de dióxido de carbono (CO2) equivalentes. Por su parte, el cambio climático tendrá una influencia creciente sobre el ozono en las próximas décadas. Los cambios en la capa serán consecuencia de las emisiones de gases de efecto invernadero de larga duración, sobre todo CO2, asociados a actividades humanas. La reducción de estas emisiones ha supuesto también mejoras directas en la salud pública y el medio ambiente. El estudio asegura que, si se continúa hasta 2050 con las obligaciones del Protocolo de Montreal, se evitarán hasta 20 millones de casos de cáncer de piel y 130 millones de casos de cataratas oculares, así como importantes daños al sistema inmunitario humano, a la fauna y flora silvestres y a la agricultura. Por ello, los responsables del informe reivindican la necesidad de comprender mejor los vínculos entre ambos para poder combatirlos.

PROGRAMA DE COHETES ESPACIALES Y EFECTO CAMBIO CLIMÁTICO

La ciencia espacial es una importante herramienta en la lucha contra el cambio climático, además de motor de crecimiento a través de la cooperación internacional. Estas son las ideas fundamentales promovidas por el 69 Congreso Internacional de Astronáutica en Irlanda 2017, con la participación de 3.500 expertos. En la presente conferencia hará papel cada vez más importante de los satélites para controlar los niveles de CO2 en la atmósfera terrestre y otros gases de efecto invernadero, así como la necesidad de cooperar y compartir información en este sentido. Entre las principales agencias espaciales del mundo, como la Agencia Espacial Europea (ESA), la estadounidense NASA, la rusa Roscosmos, la japonesa JAXA, la china CNSA o la india ISRO, están a la vanguardia de calentamiento global.

CAMBIO CLIMATICO O GUERRA GEOFISICA

Otros se están dedicando incluso a un tipo de terrorismo ecológico que puede alterar el clima, generar terremotos, activar volcanes a distancia mediante el uso de ondas electromagnéticas… Es decir, hay muchas mentes ingeniosas allá afuera trabajando en la búsqueda de medios para causar terror a otras naciones… Es real, y es la razón por la cual tenemos que intensificar nuestros esfuerzos “.

EL PROYECTO HAARP

Podría parecer un invento “más” de la ciencia ficción, sin embargo, existe. Incluso en sus instalaciones hay días de puertas abiertas al público tratando de hacer gala de una transparencia que, a todas luces, parece más que dudosa. Comenzaremos por el principio para quienes nunca hayáis leído sobre este tema. La mayoría. Partamos de la base de que las técnicas de modificación artificial del clima existen, aunque el debate de este asunto parece un tabú científico. Muestra de ello son las compañías especializadas en esto con unos u otros fines Como muestra, Weather Modification Inc., Tecnologías de Gestión de los Recursos Atmosféricos del siglo XXI, que ofrece una amplia gama de servicios: • programas de aumento de lluvias • de nieve • mitigación de daños ocasionados por granizo • disipación de niebla o transferencia de asistencia técnica y/o tecnológica para la consecución de estos fines Hay también precedentes de utilización de este tipo de tecnologías con fines militares, por ejemplo, durante la guerra de Vietnam, en 1967 con el Proyecto Popeye, cuyo objetivo era prolongar la estación del monzón y bloquear rutas de suministro del enemigo – como explica el economista canadiense Chossudovsky Y en su libro futurista “A menos que la paz llegue“, Mac Donald incluiría un capítulo titulado “Cómo destrozar el medio ambiente“, en el que describe los usos de la manipulación climática, modificación del clima, desestabilización o derretimiento de los casquetes polares, técnicas para reducir el ozono, ingeniería de terremotos, control de las olas oceánicas y manipulación de las ondas cerebrales desde campos energéticos terrestres. Decía que este tipo de arma iba a ser desarrollada y una vez puesta en marcha, sería prácticamente imposible de ser detectada por sus víctimas.

¿QUÉ ES EL PROYECTO HAARP?

HAARP son las siglas de High Frequency Active Auroral Research Program (Programa de Investigación de Aurora Activa por Alta Frecuencia). Según la Web oficial de este Proyecto, HAARP se define como “primera herramienta para el estudio de la física ionosférica y la radio-ciencia“. El objetivo de este programa – siempre según lo especificado en su Web oficial – es avanzar en el conocimiento de las propiedades físicas y eléctricas de la ionosfera terrestre que pueden afectar a nuestras comunicaciones y sistemas de navegación civiles y militares. Según la versión oficial, las posibilidades del sistema HAARP son muchas. Por ejemplo, dotar a los militares de una herramienta capaz de sustituir el efecto del impulso electromagnético de las bombas nucleares explosionadas en la atmósfera. Asimismo, contribuiría a reemplazar el sistema de comunicaciones con submarinos de muy baja frecuencia por una tecnología más eficaz, a crear un nuevo sistema de radar “más allá del horizonte“, o a eliminar las comunicaciones en un área muy extensa sin afectar a las de los propios interesados. También puede hacer una suerte de tomografía del subsuelo en busca de petróleo u otros minerales en el planeta.

SOBRE LA ECOLOGÍA DE LOS CONFLICTOS ARMADOS

La guerra causa importantes cambios ecológicos de largo alcance. No obstante, la investigación medioambiental relacionada con los conflictos armados es limitada en cuanto a su extensión, a la vez que está fragmentada por disciplinas. Este texto: 1) esboza un campo de estudio denominado “ecología de los conflictos armados”; 2) ofrece una taxonomía de conflictos armados que puede ser de utilidad para organizar el campo; 3) hace un repaso de los estudios empíricos más representativos; y 4) propone direcciones de investigación e implicaciones políticas que surgen del estudio ecológico de estos conflictos. De entre todas las actividades humanas, la guerra es un suceso habitual, casi constante, cuyo impacto sobre los ecosistemas es devastador. En los últimos 17 años se han registrado 122 conflictos armados en todo el planeta y 163 de los 192 países del mundo mantienen fuerzas armadas regulares. Tan sólo los preparativos bélicos requieren hasta 15 millones de km2 de tierras, son responsables de un 6% del consumo total de materias primas y generan hasta un 10% del total de las emisiones de dióxido de carbono al año a nivel global. En este texto pretendemos: 1) esbozar un campo de estudio que podría denominarse “ecología de los conflictos armados”; 2) ofrecer una taxonomía de conflicto armado que pueda ser de utilidad para organizar y sintetizar el campo; 3) presentar varios ejemplos de estudios empíricos disponibles; y 4) proponer una serie de necesidades de investigación e implicaciones sobre las políticas que surgen del estudio ecológico de los conflictos armados. El estudio ecológico de la guerra. La ecología de la guerra se extiende hasta las tres etapas de la guerra -preparaciones, guerra y actividades posteriores a la guerra- y trata a los sistemas biofísicos y socioeconómicos como sistemas acoplados